Qué es el pensamiento crítico

Qué es el pensamiento crítico

Qué es el pensamiento crítico
El pensamiento crítico es clave para la innovación.

Para entender su impacto real, debemos desmitificarlo. El pensamiento crítico en cualquier entrono de trabajo no es «cuestionarlo todo», sino saber filtrar la realidad a través de estos tres pilares:

  • Detección de sesgos: Identifica cuándo el equipo decide por inercia o miedo a la autoridad. Es vital basarse siempre en datos objetivos.
  • Gestión de la infoxicación: El pensador crítico distingue la señal (relevante) del ruido (distracción). Así, optimiza el tiempo de ejecución en cada microtarea.
  • Resolución de problemas: La IA procesa datos, pero el pensamiento crítico conecta puntos no obvios. Esto permite hallar soluciones creativas donde otros ven callejones sin salida.

1. El origen filosófico: ¿De dónde viene el «Pensamiento Crítico»?

John Dewey, fue quien a principios del siglo XX lo llamó «pensamiento reflexivo». Sin embargo, filosóficamente bebemos de dos fuentes principales:

  • La Mayéutica de Sócrates: El arte de hacer las preguntas adecuadas para sacar a la luz la verdad. No es solo dudar, es profundizar.
  • La Étymología: Viene del griego krinein (separar, decidir, juzgar). El crítico es quien sabe «separar el grano de la paja». No es alguien que se queja, es alguien que discierne.

2. El Criterio como valor diferencial

Hace poco, un amigo diseñador gráfico me comentaba por qué no teme a la Inteligencia Artificial. Me decía: ‘La IA puede generarme diez logotipos en tres segundos, pero no sabe cuál de ellos comunica realmente la angustia existencial de una marca que quiere ser disruptiva’.

La clave está en que la IA es una máquina de promedios. Trabaja con lo que ya existe. Mi amigo, gracias a su experiencia y criterio, aplica lo que Kant llamaría la ‘autonomía del juicio’. Mientras otros usan la IA de forma acrítica (copiar y pegar), él la usa como una herramienta más para potenciar una visión que solo un humano con contexto cultural y emocional puede tener. El diseñador crítico no compite en velocidad, compite en intencionalidad.


3. Un hábito mental para el día a día para trabajar tu pensamiento crítico: la técnica de «La Pausa de la Evidencia»

Te propongo este hábito basado en el escepticismo pirrónico pero adaptado al siglo XXI:

El hábito: «El Abogado del Diablo Interior»

Cada vez que recibas una noticia, un correo urgente o una instrucción en el trabajo que te genere una reacción emocional fuerte (miedo, euforia o indignación), aplica la regla de los 2 minutos antes de actuar:

  1. Identifica la fuente: ¿Es un dato o una opinión?
  2. Busca el contra-argumento: Pregúntate: «Si esto fuera falso, ¿qué pruebas habría?».

Integrar el pensamiento crítico no es leerse a Heidegger antes de desayunar; es simplemente decidir no ser un «sujeto pasivo» ante la información que consumimos. El pensamiento crítico no se lee, se entrena. En nuestro Entrenamiento Platón, pasamos de la teoría a la práctica para que domines estas herramientas en tu día a día.

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